Vinuesa es uno de los pocos lugares de Soria que nunca ha dejado de celebrar sus tradiciones y que ha conseguido conservar ritos muy antiguos. Aunque actualmente podemos ver cómo los pueblos cercanos recuperan poco a poco aquellas tradiciones que perdieron, Vinuesa las celebra orgullosa como el primer día.

Las principales festividades visontinas se extienden del 14 al 18 de agosto, y todas ellas tienen un marcado carácter forestal.

14 Agosto - La Pingada de Mayo

El 14 de agosto, las campanas dan el pistoletazo de salida a las fiestas patronales dedicadas a la Virgen del Pino y San Roque. Este primer día se celebra La Pingada del Mayo, que toma su nombre por la tradición de alzar dos grandes pinos en las Plazas de la villa.

La alzada del pino, o la pingada del mayo, comienza a las 12 del mediodía, tras un desfile lleno de celebración por las calles de Vinuesa. El pino que se coloca en la Plaza principal es elegido por la Cofradía de la Virgen del Pino, conformada por los hombres casados. A continuación, el pueblo se dirige hacia la Plaza de la Ermita de la Soledad, donde se pinga un segundo pino, esta vez elegido por la Cofradía de San Roque, conformada por los solteros.

Después de un día entero de festividad, por la noche la Iglesia Parroquial ofrece una función dedicada a su Patrona, Nuestra Señora del Pino, que conecta con el motivo de celebración del día siguiente.

15 Agosto - Nuestra Señora del Pino

El día empieza con una procesión en honor a la patrona, seguida por una Misa.

Esa misma tarde, todo el pueblo junto con las cofradías de la Virgen del Pino y de San Roque (casados y solteros), se dirigen al paraje de “Campo Verde”. Allí, entre música de gaitas y tampores, lucen sus trajes tradicionales en el conocido Baile del Campo Verde.

Esa noche, las calles de Vinuesa no pierden la música con la celebración de un Rosario cantado.

16 Agosto - La Pinochada

Esta fiesta conmemora la batalla entre Vinuesa y Covaleda por una talla de la Virgen del Pino que se encontraba en un gran pino entre los dos municipios. Tanto Vinuesa como Covaleda la aclamaban como suya, pero finalmente, la victoria y la posesión de la talla de la virgen fue para Vinuesa gracias a las mujeres visontinas que se unieron a la disputa.

Podemos leer sobre el origen de esta celebración en el poema de la pinochada:

“Yendo un cazador celoso
En busca de unas palomas
En un encumbrado pino
Se encontró la Bella Aurora.
Covaleda que lo supo
Este prodigio divino
Intentaron llavarse
Nuestra Señora del Pino.
Y Vos, candida azucena
A Vinuesa os inclinasteis,
Sin duda quisisteis ser
Para siempre nuestra Madre.
Mañana son los pinochos
Que fue la primera encuesta
De la contienda que tuvo
Covaleda contra Vinuesa.
La contienda fue reñida
Y en ella mucho ganamos
¡ Pues la vistoria fue nuestra
Y con ella nos quedamos!”

La mañana del día de la Pinochada comienza con una visita a la iglesia. Las mujeres van desde primera hora ataviadas con sus trajes típicos y llevando en la mano las ramas de pino (pinochos) para vendecirlos en la iglesia.

La batalla empieza después. Primero se enfrentan los hombres en un baile con música que marca el paso alrededor de la plaza. Esta fiesta dicta que siempre deben ganar los casados. Justo a continuación, se unen las mujeres y realizan la misma danza de batalla, esta vez por tanto también los pinochos. El final de la batalla da la victoria una vez más a las casadas.

Finalmente, la costumbre indica que, una vez terminada la batalla, las mujeres reparten pinochazos a todos los hombres y estos se someten sin resistencia.

17 Agosto - La Becerrada

La becerrada que se celebra este día en Vinuesa da cuenta de la longeva tradición taurina de la villa. Cada año, esta celebración proporciona a los jóvenes un espacio para torear y debutar en la Plaza de Toros, que se levanta en la zona con motivo de la festividad.

18 Agosto - Las Calderetas

El último día de las fiestas comienza en la Plaza de Toros, donde se sueltan a las vaquillas. Seguidamente tiene lugar el Corte de Troncos, donde los participantes usan sus hachas para cortar troncos de haya.

Antes de la comida de ese mismo día se subastan los restos de los toros de la becerrada del día anterior, y las fiestas llegan a su fin con la caldereta que los habitantes de Vinuesa comen juntos esa misma tarde.